No me acuerdo de donde nací, ni siquiera del cuando y mucho menos del como. Así que todo lo que os cuente sobre esto es de oidas.
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No me acuerdo de donde nací, ni siquiera del cuando y mucho menos del como. Así que todo lo que os cuente sobre esto es de oidas.
NATURALEZA MUERTA
Erase una vez un roble, árbol centenario y sabio. Su sombra conocía los besos de los amantes, sus ramas acogían los pies del niño, su savia recordaba en cada estación las bienaventuradas cadencias de la vida. Desde un rincón, quieto y conmovido, observaba las golondrinas partir mientras lloraba en su adiós gotas de resina, divisaba las nieves de los campos dormidos bajo una sábana blanca, contemplaba las flores preñadas de rocío tiritando en la mañana, oteaba los soles sobre la piel de cada fruto madurado por pura generosidad.
Porque sentía amor por sus orugas, porque esperaba con ansiedad paterna el nacimiento de cada polluelo de cada nido, porque siendo rey se dirigía humilde, y por todo aquello que ya no conoceremos, era sabio.
Ayer, su corazón yacía horadado e inerte. Se perpetró un magnicidio que no mereció duelo, ni una despedida, ni siquiera atención. Donde hubo besos, niños y vida, tan sólo habrá muerte, construcción inanimada.
Erase una vez un roble sabio, érase una vez un monarca asesinado.
SE HA PLANTADO UNA SEMILLA
Nos ha sorprendido a todos, al meno a mí me ha sorprendido, que Evo Morales haya decidido liarse la manta a la cabeza y halla nacionalizado las industrias dedicadas a la explotación de los recursos naturales. En un golpe de efecto sin precedentes y utilizando al ejercito ha colocado la bandera, y lo que ella significa, sobre la más alta torre de los campos petrolíferos.
Las reacciones ante este hecho han sido dispares aunque cabe destacar las de aquellos a quienes ha afectado directamente la decisión del presidente boliviano.
Por un lado la petrolera Repsol expesa en voz bajita, y apretando los dientes de ira, un cabreo monumental pero teniendo en cuenta la firmeza del dirigente de Bolivia se plantea una negociación que de algún modo salve los muebles.
Por otra parte vemos al gobierno de España tratando de capear el temporal porque, si bien parece que en su fuero interno algunos idealistas aplauden la decisión, están obligados a guardar las formas y pedir explicaciones. De momento no ha movido ficha ni da la sensación de tener ninguna intención de proponer sanciones o cualquier otro tipo de castigo.
Y por último, el gobierno boliviano que se ha expresado a favor del diálogo, siempre y cuando sea ejercido con sus reglas y considerando intocables ciertos aspectos básicos.
A mi personalmente me parece un hecho esperanzador. Es la primera vez que un político se atreve a enfrentarse con las poderosas petroleras y esto me llena de satisfacción. Estas megaempresas que imponen sus criterios atropellando razones y vidas son una lacra para el mundo y ya iba siendo hora que alguien les parase los pies.
Ignoro cual será el final de esta historia aunque vaticino que no será feliz.
Pero la primera semilla está plantada y abrigo el deseo de que prenda en muchas conciencias, no sólo en las de los ciudadanos de a pie como yo, si no también en dirigentes y políticos que son conscientes del actual estado de este nuestro mundo y que por conveniencia o cobardía callan y siguen jugando a ese exquisito oficio de ser buenos burgueses desde el acomodo de sus poltronas.
EL CUENTO QUE NO SABÍA QUE LO ERA HASTA ENCONTRARTE
Y cuando regresó su mundo había desaparecido. Apenas percibe el horizonte. Nacerá mañana, sí, seguro, nacerá mañana…
