DE CUENTOS CONTEMPORANEOS

 

NATURALEZA MUERTA

 Erase una vez un roble, árbol centenario y sabio. Su sombra conocía los besos de los amantes, sus ramas acogían los pies del niño, su savia recordaba en cada estación las bienaventuradas cadencias de la vida. Desde un rincón, quieto y conmovido, observaba las golondrinas partir mientras lloraba en su adiós gotas de resina, divisaba las nieves de los campos dormidos bajo una sábana blanca, contemplaba las flores preñadas de rocío tiritando en la mañana, oteaba los soles sobre la piel de cada fruto madurado por pura generosidad.

Porque sentía amor por sus orugas, porque esperaba con ansiedad paterna el nacimiento de cada polluelo de cada nido, porque siendo rey se dirigía humilde, y por todo aquello que ya no conoceremos, era sabio.

Ayer, su corazón yacía horadado e inerte. Se perpetró un magnicidio que no mereció duelo, ni una despedida, ni siquiera atención. Donde hubo besos, niños y vida, tan sólo habrá muerte, construcción inanimada.

 Erase una vez un roble sabio, érase una vez un monarca asesinado.

Advertisement
Esta entrada fue publicada en Libros. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s